Son aliadas contra la retención de líquidos, la constipación y los daños del envejecimiento. Son un excelente recurso para prevenir el sobrepeso, la obesidad y numerosas enfermedades. Favorecen  la salud y la silueta en el verano, brindan saciedad gracias al aporte de fibra y favorecen la eliminación de líquidos, debido a su elevado aporte de agua.

Presenta minerales como calcio, potasio, yodo, fósforo, magnesio, vitamina C, A (carotenos) y E (antioxidantes), B1, B2, B3 y B6, K.

Es mejor consumirlas crudas, ya que cuando se cocinan pierden las propiedades antioxidantes provenientes de la vitamina C

No olvidemos incorporarlas en nuestra alimentación, ya que disminuyen los niveles de estrés y ansiedad, aportando un estado de mayor tranquilidad y mejorando en general nuestro estado de ánimo.

¿Cómo comerlas?

Podemos preparar un rico licuado de frutilla, es un magnífico ejemplo de una bebida deliciosa y a la vez sumamente importante para mantener la salud de nuestro cuerpo. Su sabor característico es agradable al paladar de grandes y pequeños, ya que se puede preparar variando un poco los ingredientes. Hay diversas maneras de preparar un delicioso licuado de frutilla:

  • Usando 1 taza de la fruta bien lavada, 1 taza de leche descremada y edulcorante. Después se mezclan bien los ingredientes en la licuadora.
  • Reemplazando la leche por el yogur descremado.
  • Agregando ingredientes extra que le dan al licuado un sabor muy agradable, además de nutrientes. Se le pueden añadir unas 3 almendras para incrementar la cantidad de proteínas.
Como sabemos, tanto la leche como el yogur y las almendras son importantes fuentes de proteínas que ayudan en la generación de tejidos en el cuerpo, entre otras funciones fundamentales. .

Otra manera es cortarlas y espolvorearlas con edulcorantes, dejarla reposar pro algunas horas y luego consumirlas solas como colación o agregarlas a una compotera de gelatina light.