El Burgol es una variedad de trigo que se obtiene a partir del trigo Candeal, el cual es partido, zarandeado, precocido y secado. Es un cereal originario de los países árabes y Armenia.

Es rico en proteínas, vitaminas del grupo B, ácido fólico y hierro.

Se lo asocia a la salud del corazón y a la buena circulación. También se lo suele indicar para el buen funcionamiento del sistema nervioso por su alto contenido de vitamina B.

Se elaboran 3 categorías: grueso, medio y fino. El grueso es el mejor para los rellenos, y el fino es preferible para las ensaladas.

Lo ideal es almacenarlo en un frasco de vidrio hermético en un lugar fresco y seco. Se mantendrá en óptimas condiciones durante aproximadamente unos 8 meses.

Como está precocido, puede consumirse luego de una ligera cocción (10 minutos), o hidratado con agua hirviendo. Para hidratarlo, se echa la cantidad de agua hirviendo suficiente para cubrirlo, y se deja tapado durante unos 20 minutos, o hasta que los granos estén blandos. Luego, si sobra líquido, se cuela.

Podemos incoporar 3 cucharadas soperas al ras en una sopa, o ¾ taza en una  tarta, o bien espolvorear ensaladas y, por su sabor neutro, también en postres.

Se puede preparar un desayuno rápido y nutritivo con el trigo burgol hidratado agregándole: una manzana rallada, un poco de jugo de de naranja, unas pasas de uva y un chorrito de edulcorante. Otra  idea consiste en combinar el trigo burgol hidratado con un yogur de vainilla o de durazno.